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martes, 8 de mayo de 2012

Prensa internacional: "Nos quitarán la cabeza, pero no nos quitarán las ideas"

Pascale Lora Schyns
eldiariofénix.com
  En los ojos de Gloria Amparo Suárez brillan las estrellas de la esperanza. En su voz resuena el calor de la solidaridad, de la compasión. A pesar de la guerra. A pesar de la violencia cotidiana. A pesar del horror.Gloria es la coordinadora responsable de la Organización Femenina Popular (OFP) de Barrancabermeja, capital del Magdalena Medio, una de las regiones de Colombia más tocadas por la violencia generada por un conflicto armado, que devasta el país desde hace décadas.
   “El Magdalena Medio es una de las regiones económicamente más potentes de Colombia, sobre todo por el petróleo”, explica Gloria. “Para recuperar terrenos, se desalojaron familias enteras.  Los paramilitares vinieron instigados por los funcionarios como estrategia del estado, para hacer el trabajo sucio que las fuerzas militares y la policía no podían realizar sin dañar su imagen. Los utilizaban (a los paramilitares) para sembrar el pánico y el terror y provocar el desplazamiento de la gente. Utilizo el pretérito pero la situación sigue igual. Por una cuestión de imagen internacional se desmovilizaron a los paramilitares; sin embargo siguen actuando bajo el eufemismo de bandas criminales.” 
   El próximo día 20 de julio, la OFP cumplirá su 40° aniversario. Se trata de un proceso organizativo, social y político de mujeres, basado en los principios de civilidad y autonomía. Desde la resistencia activa al conflicto armado y a toda forma de violencia, la OFP trabaja por la defensa de la vida digna y los derechos humanos integrales de las mujeres y sus pueblos mediante la organización, la formación y la movilización popular como posibilidad de transformar la realidad y conseguir la paz con justicia social en Colombia. A pesar de las amenazas y de las intimidaciones, la OFP sigue en pie, más fuerte que nunca.
 “Las mujeres de la OFP somos muy tercas. Se suele decir que a nosotras es más fácil quitarnos la cabeza que quitarnos las ideas”, bromea muy serio esta valiente mujer de 43 años. 

viernes, 27 de abril de 2012

Prensa internacional: La resistencia de las mujeres de Barrancabermeja

Enric Llopis
Rebelión

Dicen que a las mujeres de la Organización Femenina Popular (OFP) de Barrancabermeja es más fácil cortarles la cabeza que las ideas. Porque hace falta mucha perseverancia, casi tozudez, en unas ideas para conservar la llama de la lucha en una ciudad como Barrancabermeja, capital de la región del Magdalena Medio, uno de los puntos más calientes de Colombia y no sólo por sus tórridas temperaturas (con medias de 40 grados anuales), sino sobre todo por la violencia con la que históricamente se ha escenificado el conflicto armado.
En Barrancabermeja puede rastrearse sin mayor problema la huella de la guerra civil que devasta Colombia desde hace décadas. En el Magdalena Medio –región rica en agroindustria (palma africana), ganadería y sobre todo petróleo- surgieron las bandas paramilitares; se rubricó la gran alianza entre gobierno, narcotraficantes, paramilitares y multinacionales que vertebra la historia contemporánea de Colombia; y a mediados de los 80 del siglo pasado emergieron las guerrillas del ELN y las FARC. Todos los actores de un conflicto que sobrevive hasta hoy.
       Siempre el petróleo. Son los hallazgos del “oro negro” los que impulsaron la fundación de una ciudad muy marcada en sus orígenes por los intereses de la Texaco; incluso hoy, Barrancabermeja acoge la refinería más potente de Colombia, en manos de la estatal Ecopetrol; y buena parte de la economía de esta ciudad que ronda los 200.000 habitantes (con muchas oscilaciones por los desplazamientos) gira en torno a la industria petroquímica. Las condiciones lamentables de una economía basada en la pura extracción derivaron en un hervidero de protestas sociales durante las primeras décadas del siglo XX. De hecho, Barrancabermeja exhibe una de las historias de sindicalismo reivindicativo más meritorias de Colombia.
   Fueron muy sonadas entonces, por ejemplo, las movilizaciones de prostitutas. Hoy recoge el testigo la Organización Femenina Popular que, tras sobrevivir al asedio de ejército y paramilitares (que aún continúa), cumple este año su 40 aniversario “en un proceso organizativo, social y político de mujeres basado en la resistencia activa no violenta, para defender sus derechos de clase y género; la autonomía como mujeres y como sujetos de derechos; y la civilidad inspirada en modelos democráticos”, según proclaman.