jueves, 16 de febrero de 2012

Mujeres luchadoras: Mercedes Abrego


El 20 de julio de 1810 se declara la independencia en nuestro país, sin embargo, los odios partidistas, la falta de unidad entre la dirigencia criolla y las presiones externas, debilitan la naciente república. Cinco años después, en 1815, llega Pablo Morillo a "pacificar" Colombia, iniciando por las ciudades de la costa. A sangre y fuego reprimió al pueblo, sembrando horror y muerte, instaurando lo que se conoce como el "Régimen del Terror".  Asesinatos, masacres, despariciones y fusilamientos estaban a la orden del día.
Dentro de esta macabra lista, cabe destacar, el asesinato de decenas de mujeres, se calcula que más de 70, que fueron sentenciadas a muerte por sus actividades a favor de la república.  
Durante este período, más de 350 mujeres participaron de manera activa en la lucha patriótica, y su papel, aunque silenciado por la historia, fue crucial en la lucha por la libertad y la dignidad, fueron protectoras, colaboradoras, informantes, cocineras, incluso combatientes del ejército patriota, a pesar de la prohibición de la concurrencia femenina en las tropas.
Mercedes Abrego fue una de estas heroínas, que dio sus hijos y su vida a la causa de la libertad. 
Mercedes Abrego, nació en Cúcuta en 1773 y fue madre de tres hijos. Destacaba por sus habilidades manuales, por lo que era solicitada para la enseñanza de artes y la confección de ornamentos religiosos para las diferentes iglesias y órdenes de la zona. Se le atribuye además, la confección de una casaca bordada en oro y lentejuelas como obsequio para el Libertador Simón de Bolívar. 
Entusiasta partidaria de la revolución de la independencia, se vinculó desde muy joven a la causa, participaba en reuniones, ofrecía su casa para el encuentro de los dirigentes patriotas y gracias a sus contactos se convirtió en una informante clave para las tropas comandadas por Santander.
Es por ello que cuando las tropas de Santander fueron definitivamente derrotadas por el ejército realista, el jefe español Bartolomé Lizón, ocupó Cucúta y mandó buscar a Mercedes Ábrego, a quién, acusada de conspiradora y colaboradora de la guerrilla, mandó decapitar de capitar en ocubre de 1813 y en presencia de sus hijos, en su ciudad natal, Cúcuta. 
Su sacrificio en defensa de las ideas republicanas sirvió de impulso a muchas mujeres, que con ella y tras ellas siguieron luchando por el triunfo de la libertad.