martes, 28 de febrero de 2012

Mujeres luchadoras: Flora Tristán


Su nombre evoca a múltiples organizaciones y colectivos de mujeres, no en vano, Flora Tristán fue una precursora del feminismo, que adelantándose a su tiempo luchó incesantemente por la liberación y la igualdad de las mujeres, reclamando espacios de participación e imprimiendo a su lucha feminista tintes de lucha obrera. 

Muestra de ello son sus hechos y sus numerosos escritos, en 1843, escribía, por ejemplo, en su libro Unión Obrera:
"La ley que esclaviza a la mujer y la priva de instrucción, os oprime también a vosotros, varones proletarios. (...) En nombre de vuestro propio interés, varones; en nombre de vuestra mejora, la vuestra, varones; en fin, en nombre del bienestar universal de todos y de todas os comprometo a reclamar los derechos para la mujer"

Hija de un peruano aristócrata y una francesa de clase humilde, Flora Tristán, nació en París, el 7 de abril de 1803. A los cinco años de edad queda huérfana de padre y la situación de la familia se vuelve muy difícil, tuvo una infancia marcada por una pobreza abrumadora.  

En su juventud trabajó como obrera en un taller de grabados, donde fue acosada por su patrón, André Chazal, con quién, por presiones maternas, acabó contrayendo matrimonio. Flora y André tuvieron una complicada relación que culminó en separación después de 4 años y tres hijos en común. 

Flora decidió abandonarle y abandonar su nombre y se marchó a Inglaterra a trabajar como criada. A partir de ese momento empieza a sufrir terribles persecusiones  por parte de Chazal y a tener que luchar por la tutela de sus hijos, llegando incluso a sufrir un atentado contra su propia vida perpetrado por Chazal, que consigue herirla y finalmente es condenado a 20 años de trabajos forzosos.

Flora Tristán se descató como excelente escritora, publicó su primer libro Peregrinaciones de una Paria en 1835, después de su viaje a América y su estancia en el Perú natal de su padre, donde viajó en busca del apoyo social y económico de la familia paterna, que no encontró.

Después de un perído de vida literaria típica parisiense, se dedicó de lleno a la lucha socialista. Editó su trabajo Unión Obrera, un coherente programa socialista con él recorrío la Francia proletaria. Fue la primera mujer en hablar de socialismo y la creadora de la consigna: "¡Trabajores del mundo, uníos!"  

Sin embargo, pasó por duras pruebas muy propias de las mujeres de la época que optaban por la lucha popular: incomprensión, hostigamiento implacable por parte de las autoridades, aislamiento, dudas...

Emprende también una campaña a favor de la emancipación de las mujeres;  su lucha feminista aboga porque la mujer no fuera escalva del fogón, de los caprichos domésticos, del mando y de la injusticia social.

Flora Tristán murió, de tifus, a los 41 años de edad, dejando una obra inédita Emancipación de la Mujer y convirtiéndose en símbolo de entrega, de coherencia, de lucha por los derechos de la mujer  y de la clase trabajadora.

Fuentes: